Parte de mi vida como Cecilia, integrando el mundo físico con lo aprendido, un corazón de origami en la mano; reconozco haberme emocionado cuando lo hice. La consigna era realizar la figura a elección y dejar un mensaje en su interior. Manifesté amor incondicional por mis seres queridos y por la humanidad. Una vez más y, sin pensarlo, Anahata (chakra corazón) se hizo presente en mí. El Amar es profundo, abarcador y con una mirada comprensiva y empática.